Uno de los sectores más especiales y atractivos es el de los viajes y el ocio en general. Hablamos de una actividad económica relacionada con las emociones y las experiencias, así como con la manera en que las personas toman la decisión de disfrutar del tiempo libre que tienen. Todo ello abarca desde una escapada de fin de semana hasta unas vacaciones organizadas con todo tipo de detalles. Estamos ante una industria que sigue evolucionando y creciendo sin parar.
La gestión empresarial es básica
Existe algo más detrás de la parte más visible de viajar y del tiempo libre: la necesidad de gestionar un negocio de tal forma que sea rentable y que, como nos recuerdan desde Ortega y Obregón Asesores, asesoria financiera en Burgos, también debe cumplir con todo lo que exigen las leyes. Justo aquí es donde la asesoría por parte de profesionales pasa a tener un papel de lo más destacado. Aunque desde fuera montar un negocio en este sector pueda parecer que no es complicado, lo es. No hay que olvidar que debe ser rentable, gozar de estabilidad y tener sólidos cimientos legales.
Errores que se pagan caro
Por lo general, se piensa que la asesoría es un servicio al que debemos recurrir cuando el negocio empieza a crecer. Hay muchos autónomos que empiezan ahorrando costes y asumen por cuenta propia trabajos como emitir facturas, pagar impuestos o realizar los diferentes trámites en materia legal. Sí que es verdad que en un principio puede parecer que estamos ante algo asequible de manejar, pero cuando el negocio crece, también lo hacen las complicaciones.
Todo va a depender de la clase de actividad que se haga, así como del sitio en el que se desarrolle o hasta del perfil que tenga cada cliente. Cabe recordar que no es igual hacer la gestión de una agencia de viajes que un servicio de guía turístico, ni alquilar apartamentos turísticos es lo mismo que montar eventos de ocio.
En este sentido, un ejemplo puede dejar más claras las cosas: el marido de mi hermana tomó la decisión de organizar rutas de senderismo y visitas de carácter cultural. En un primer momento, él creía que solo era necesario contar con clientes y realizar el cobro del servicio en cuestión. Realmente, en España son necesarios seguros, licencias, registros turísticos o cumplir con normativas de seguridad. De no tener esto bien claro desde el comienzo de la actividad, existe el riesgo de que la administración pueda imponer graves sanciones.
Lo mismo sucede con los alojamientos turísticos. Cada una de las comunidades autónomas en España cuenta con sus reglas y en ellas existe una serie de matices de gran importancia que se deben considerar. Hablamos del registro de la vivienda, los requisitos de equipamiento, las normas sobre las estancias o la comunicación con las diversas autoridades, algo que puede variar de unas comunidades a otras. Cuando no se tiene el asesoramiento debido, es fácil cometer errores sin darnos cuenta o quedarnos a medias en el cumplimiento de las normas.
La fiscalidad importa
No debemos olvidarnos de la fiscalidad, puesto que es uno de los puntos que suelen ser más problemáticos. Estamos ante un sector poco estable en cuanto a ingresos regulares. Hay temporadas buenas, como sucede en el verano o en algunas festividades, y otras que son más flojas. Normalmente, se trabaja también con reservas anticipadas, pagos parciales, cancelaciones y diversos cambios. Se trata de unas importantes implicaciones a nivel fiscal, en las que no es cuestión de declarar lo que se puede ganar, sino de que se haga bien cuando sea el momento. Pensemos que el que se produzca un error a la hora de imputar ingresos o al aplicar el IVA puede terminar generando problemas con Hacienda que luego son complicados de corregir. Este tipo de situaciones es mejor evitarlas.
Un caso habitual
Suele verse con las reservas que se pagan de manera adelantada. Hablamos de las clásicas empresas que se dedican a vender experiencias turísticas y que cobran meses antes de la prestación del servicio. La duda es sobre si el ingreso se declara cuando se cobra o en el momento en el que se hace la actividad en cuestión. Otra duda es: ¿qué sucede si el cliente cancela y se debe devolver el dinero? Este tipo de situaciones precisa de un conocimiento técnico que es necesario. Otro de los puntos que son críticos es la gestión de los gastos y deducciones, donde se cometen errores por desconocimiento. La contratación del transporte también es importante, por no hablar de las colaboraciones o campañas de marketing, en las que los errores fiscales o legales se pueden pagar caro.
El tema laboral
Un tema que debemos considerar es el laboral, ya que el sector del ocio y los viajes es flexible en las contrataciones. Existen temporadas altas en las que es necesario contar con más personal, colaboraciones de carácter puntual, guías freelance, animadores o monitores. Siempre es buena la flexibilidad, pero también supone una serie de riesgos cuando no se gestiona como es debido. Existen contratos mal planteados, los denominados falsos autónomos, problemas con las cotizaciones o también con la prevención en materia de riesgos laborales, lo que deriva en sanciones de importancia. Lo peor que ocurre es que a veces los errores no se detectan hasta que es demasiado tarde. Por todo ello, una asesoría con experiencia no solo ayuda a evitar que haya errores, sino que también colabora en el diseño de una estructura de equipo que funcione bien y sea legal.
Además de la parte obligatoria que existe, son muchas las empresas que se dan cuenta con el paso del tiempo de que una asesoría de calidad no solo vale para cumplir, sino también para mejorar. Por lo que no estamos ante un gasto pasivo; es una herramienta de lo más activa. Los asesores experimentados en el sector pueden aportar una visión desde fuera de gran valor. De esta forma se detectan ineficiencias, se proponen cambios en la estructura de los precios, se escoge el régimen fiscal más adecuado o se sabe de qué forma puede ser más eficaz escalar el negocio. Estamos ante una serie de detalles que, sin duda alguna, marcan la diferencia.
En el mercado se pueden ver muchos negocios que tienen bastante demanda, pero que realmente no son rentables. Muchas veces no es que escaseen los clientes, sino que se hace una mala planificación. Hablamos de precios mal ajustados, costes ocultos o que haya comisiones en las plataformas. Los asesores ayudan a ordenar y tomar decisiones con una mayor estrategia. Su labor es importante en los momentos de cambio, puesto que el sector del turismo es de lo más sensible frente a factores externos, como es el caso de las crisis económicas o cambios en los hábitos de consumo, novedades en las normativas, etc.
En estos últimos años hemos podido ver cómo bastantes negocios se tuvieron que digitalizar a la fuerza. Hay que ser conscientes de que estos cambios pueden tener implicaciones a nivel de operativa, pero también de índole legal y fiscal. Cuando se carece del asesoramiento, dichos cambios acaban generando más problemas que soluciones como tal. Si se tiene un buen apoyo, los cambios pueden terminar siendo valiosas oportunidades. Otro de los aspectos que no debemos pasar por alto es el acceso a la financiación y a las ayudas. Los autónomos y PyMes del sector muchas veces no lo saben, pero tienen a su disposición subvenciones, líneas crediticias y programas en los que se les apoya.
Una asesoría de confianza marca diferencias
Cuando se disfruta del servicio de una asesoría profesional, se nota y mucho. Saben qué ayudas son las que más pueden encajar con el negocio o preparar la documentación que se necesita, de tal forma que el proceso es más accesible. En un sector en el que los márgenes son muy ajustados, esta clase de apoyo es vital para el crecimiento o para sobrevivir en los momentos más complejos. Muchas veces pensamos que el emprendimiento en España solo es pagar impuestos y nada más, pero hay ayudas a las que acogerse y que pueden suponer una ayuda interesante.
La tranquilidad también es un factor que es clave. El hecho de llevar un negocio implica preocupaciones, como la incertidumbre de si se hacen las cosas bien en lo administrativo. La delegación en profesionales permite centrarse en algo tan importante como el cliente y sus necesidades.
En el sector del ocio y los viajes, la experiencia marca la diferencia y los clientes satisfechos repiten y recomiendan. La reputación es algo que se puede construir desde fuera, pero también desde dentro. Una deficiente gestión interna acaba afectando de manera directa a la imagen de la empresa o negocio. Todo esto hace que contar con una buena asesoría no solo sea un tema técnico, sino también estratégico, puesto que se construye una base sólida para poder crecer de manera adecuada.
Recuerda que no todas las asesorías son las mismas, puesto que una elección buena es importante, por lo que trabajar con profesionales que conozcan el sector permite comprender mejor las particularidades y que no se limiten a realizar los trámites sin más.
Hay que entender que la diferencia entre una asesoría reactiva y proactiva es importante. Las asesorías reactivas esperan a que aparezcan los problemas para actuar, pero las proactivas se anticipan, proponen mejoras y acompañan al negocio en la evolución. Esta última es ideal en el sector turístico.
El papel de la tecnología
Lo cierto es que los adelantos han cambiado la manera en que se trabaja en el sector. Actualmente, se puede contar con una asesoría que funcione ágilmente con herramientas digitales que hagan más sencilla la comunicación y el control del negocio. Todo esto es de gran utilidad para los autónomos y pequeñas empresas que quieran ser eficientes y al mismo tiempo no complicarse. Eso sí, aunque ahora contamos con muchos avances tecnológicos, no debemos olvidarnos de la importancia que tiene el factor humano. Aunque las herramientas ayuden, el papel de un asesor en el que confiar marca la diferencia y evita errores.
Quédate con que, al final, es mejor hacer las cosas bien desde un principio que arreglarlas luego. Este sector es uno de esos en los que los detalles cuentan y la necesidad de un asesor es más necesaria que en otros. Muchas veces desde el colectivo autónomo aparecen las quejas sobre lo complicada que es la burocracia y realmente puede ser bastante farragosa cuando no se cuenta con la formación adecuada. Así que ya sabes, no te olvides de recurrir a una asesoría de confianza.