Usar o no usar uniforme escolar, ese es el dilema

27 julio, 2021
Usar o no usar uniforme escolar, ese es el dilema

El dilema de toda la vida en cuanto a la vestimenta escolar de nuestros hijos es si es mejor o no usar uniforme. Mientras que algunos padres defienden los beneficios de su uso, otros, incluyendo también los mismos alumnos, se rehúsan a utilizarlos alegando una lista de contras.

Si los niños deben o no llevar uniformes escolares es un debate apasionado que lleva ya décadas.  Incluso con los pros y contras claramente definidos, decidir si es correcto obligar a los niños a llevar un código de vestimenta en concreto en el entorno escolar sigue siendo un tema de opiniones encontradas. Y es que tanto padres como alumnos tienen diferentes perspectivas al respecto y por tanto la imposición siempre supone un reto.

Así, mientras la mayoría de los colegios privados en España ya se han decidido por su implementación, los públicos aún no han implantado una norma. Sin embargo, las cifras muestran que son cada vez más los centros públicos que apuestan por el modelo de los uniformes

Si te estás preguntando si tu posición es la correcta o te encuentras en el medio de ambos bandos sin saber que elegir, sigue leyendo que, con la ayuda de los expertos en ropa infantil de Confecciones Alber, esclarecemos un poco el dilema.

¿Por qué algunos padres prefieren los uniformes?

Como explicamos al comienzo del artículo, muchos padres defienden el uso del uniforme escolar mientras que otros lo critican.

Frente a los opositores del uniforme escolar, el gran número de personas que defiende el hecho de que los niños lleven prendas idénticas, explican los múltiples beneficios que esta opción presenta:

  • Ahorra tiempo. El gran reto de los padres es tener a sus hijos listos a tiempo para el colegio por las mañanas, por lo que llevar un polo bordado como uniforme evita estar pensando qué prendas ponerse y les permite ahorrar mucho en tiempo.
  • Evita faltas de disciplina en las escuelas.Con el uso de uniformes se evita que los alumnos lleven prendas poco adecuadas, como camisetas con frases ofensivas, por ejemplo.
  • Mejora el rendimiento escolar.El uniforme ayuda a mejorar las calificaciones de los alumnos, ya que incrementa su concentración al crearse un ambiente más formal y académico, sin colores y diseños que los distraigan de su aprendizaje.
  • Aumenta la creatividad.Pese a las críticas que señalan que el uniforme suprime la capacidad de un niño para mostrar su individualidad, algunos estudios más bien señalan que llevar las mismas prendas que el resto de compañeros invita a los estudiantes a reflexionar acerca de la manera de expresarse mediante otras vías que no sean la apariencia, cultivando más su carácter y su rol dentro de la sociedad.
  • Evita las comparaciones.Los uniformes escolares ayudan a reducir las comparaciones negativas entre los alumnos de diferentes niveles económicos, lo que contribuye a aumentar la autoestima de los estudiantes y a sentirse más parte de un grupo.
  • Sirve como publicidad para las escuelas.El uniforme es, en último término, una forma de publicitar a un determinado colegio y los valores del mismo.
  • Aumenta la seguridad.El hecho de que todos los alumnos vayan vestidos iguales contribuye a que, en las excursiones y los viajes escolares, los estudiantes puedan ser reconocidos e identificados más fácilmente en caso de perderse o alejarse del grupo.
  • Inculca una actitud.El uniforme adelanta los valores y la cultura de una vida laboral en la que gran parte de los alumnos tendrán que llevar uniforme en sus profesiones.
  • Ahorra dinero.El uniforme le permite ahorrar dinero a los padres, especialmente en las familias con varios hijos en las  que el  uniforme puede pasar de los hermanos mayores a los más pequeños.

La otra cara de los uniformes

No obstante, otros padres en contra del uniforme podrían mencionar algunas desventajas, como las siguientes:

  • Es un gasto que puede llegar a ser elevado. Aunque muchos uniformes pueden llegar a ser muy económicos, otros, más bien, representan un gasto importante para los padres, sobre todo cuando se desgatan a mitad del año escolar y hay que hacer una inversión adicional en reemplazarlos.
  • Se homogeniza a los escolares. Aunque la única forma de expresarnos como somos no es la apariencia, si que juga un papel muy importante. Por lo tanto el uniforme le quita a los alumnos identificarse y se sentirse más cómodos, limitando así su libertad.
  • Puede considerarse estereotipado. Los uniformes escolares suelen imponer el uso de falda a las niñas y de pantalones a los niños, por lo que los padres y madres que están en contra del uso del uniforme escolar sostienen que son estereotipados e impiden que se avance hacia la igualdad de género. De hecho, por ese motivo algunos padres y madres han solicitado que, en los colegios donde se utiliza uniforme, las niñas puedan elegir entre llevar pantalón o falda.
  • Podría suponer un peligro.Si el uniforme incluye corbatas u otros accesorios por el estilo, podrían suponer un riesgo de ahogamiento para niños más pequeños.

Entonces, usar o no usar el uniforme escolar

Tal y como has visto, los argumentos a favor y en contra son igualmente válidos y es muy difícil llegar a una respuesta general que deje contentos a todos.

La respuesta es una decisión particular de cada padre o madre según su propia opinión, siempre que se sienta que se está eligiendo lo mejor para que los niños y niñas aprendan.

Además, es importante saber que implementar cualquier regla en desacuerdo de las familias no siempre será bien recibido. Concienciar a las familias de sus ventajas es tarea del centro, las autoridades y los profesores. En ocasiones, es difícil implementar reglas que no gustan a alguna parte, pero mejoran el conjunto. Y hasta ahí es que debe llegar el papel de la institución.

Sin embargo, según nuestra opinión los beneficios superan ampliamente los inconvenientes; y es que, separarnos de ideas preconcebidas, religiosas, políticas o personales y ver las múltiples ventajas de los uniformes es lo que nos hará llegar a la mejor conclusión