Plásticos comprometidos

18 agosto, 2015

Las bolsas y el comercio. El comercio y las bolsas. No solemos percatarnos demasiado, pero son un elemento importante de marketing directo. Las bolsas de plástico, en las que las empresas suelen imprimir su logotipo y algún detalle con respecto a la tienda en cuestión, se convierten en un comunicador de marca desde el mismo momento que salen de la tienda. Y no solo durante el trayecto del comercio a la casa del cliente. ¿Quién no reutiliza estas bolsas de plástico para otras tareas? Mientras tanto, todas esas bolsas están portando el nombre de la empresa que las ha dispensado por todo el barrio del cliente. Genial, ¿verdad? Y si las bolsas son biodegradables, como las que Plásticos Genil fabrica fundamentalmente para empresas farmacéuticas, reutilizables o de materiales no agresivos con el medio ambiente, mucho mejor.

Cada pequeña contribución al medio ambiente es primordial. Este verano, en una visita al magnífico Oceanográfico de Valencia, se estaba mostrando a unos niños cómo influye el plástico en la vida natural. Despierta la curiosidad, quise quedarme y escuchar un rato para ver las reacciones de los más pequeños. Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) en el mundo se usaban cada año más de 13000 millones de bolsas de plástico, como unas 300 por habitante. ¿Qué les parecía a los niños?, preguntaba uno de los monitores. ¿Y sabían cuánto tiempo tardaba en desaparecer totalmente el rastro nocivo del plástico en nuestro planeta? Ninguno contestaba, pero escuchaban atentos, esperando la respuesta. Más de 400 años en desintegrarse por completo, explicaba el profesor. Es decir, que además de más de cuatro siglos haciendo marca de la empresa en cuestión (cuanto terminase de desintegrarse es casi seguro que ya no existiría esa entidad), la bolsa de plástico convencional contamina durante todo ese tiempo el medio ambiente. Si lo multiplicamos por esos 13000 millones de bolsas que se entregan cada año, el efecto puede ser silenciosamente devastador.

Debido al elevado uso de las bolsas de plástico tradicionales, compuestas a partir de materiales derivados del petróleo, con los enormes efectos contaminantes que esto ocasiona, en España se ha sacado una ley que regule esta cuestión. Nuestro país es el tercero a nivel internacional que más bolsas de plástico utiliza: unas 250 bolsas por cada habitante al año. Por eso, la que se ha denominado como Ley de bolsas plásticas en España prevé que para el año 2016 el 80 % de las bolsas fabricadas en España serán biodegradables, y que dos años más tarde, en 2018, el porcentaje será total: el 100 % de bolsas fabricadas deberán ser biodegradables. Este es el motivo por el que numerosas empresas de fabricación de bolsas ya optan por los envases biodegradables. Es el caso de Plásticos Genil, por ejemplo, cuya especialización es, precisamente, en productos biodegradables, que además de ofrecer las mismas propiedades de resistencia, duración y usabilidad, contribuyen a un desarrollo sostenible al comenzar a degradarse el material tras aproximadamente un año y medio de uso. Así, la calidad se mantiene al 100 % durante su proceso de uso, pero el efecto negativo sobre el medio ambiente es neutralizado. Generalmente, las bolsas biodegradables se fabrican a partir de materias primas procedentes del almidón de maíz o de la patata, lo que permite que determinados agentes naturales, por ejemplo determinados tipos de bacteria, actúen sobre el plástico y consigan su eliminación. La variedad de las bolsas también es exactamente igual sean las tradicionales o sean biodegradables (tamaños, diseños, etc., todo se mantiene exactamente igual). Como la posibilidad de imprimir los logotipos de las empresas en cuestión para la ya citada labor indirecta de marketing. Sin embargo, las bolsas biodegradables no son la única forma de ofrecer la misma calidad con una disminución de los efectos nocivos. También existen las oxodegradables, similares, pero con otros componentes que permiten la degradación natural si se abandonan en el medio ambiente, o las bolsas reutilizables, que permiten infinidad de usos antes de terminar su ciclo. Todas ellas las encontrarás en el catálogo de Genil, que pese a estar especializado en bolsas para farmacias opera también para todo tipo de comercios. Y a muy buen precio. Contribuir con el medio ambiente nunca sale caro.

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