Los abogados de la red

22 diciembre, 2015

Lo que cambia el mundo en cien años… Seguramente nadie que viviese en la primera quincena de años del siglo pasado, el XX, se pensase que, una centena de años después, un particular podría consultar desde Madrid los servicios que ofrece un bufete en otra provincia como este despacho de abogados en Santander. Pero sí, así es, la irrupción de la modernidad tiene estas cosas. Los tiempos cambian y la forma de vivir, conocer, contratar y llegar a las cosas es cada día más diferente. No hay duda de que la sociedad se mueve a un ritmo vertiginoso, en el que cualquiera que no esté muy al tanto de qué ocurre se puede quedar atrás.

Con las empresas, ya sean comerciales u ofertantes de servicios, ocurre exactamente lo mismo. La que no se adapta a los nuevos modelos se queda atrás. No hay más. Por eso, cada día son más las entidades de todo tipo que se encuentran en internet y para las que este supone un nuevo cauce de expectativas y posibilidades. El despacho de abogados Trámites Fáciles Santander Abogados & Asesores acumula casi quince años de experiencia en el terreno de la consulta y la resolución de conflictos de toda índole en torno al asesoramiento jurídico. Su acreditada experiencia y la solvencia profesional de su equipo de profesionales son garantía de éxito para su filosofía, concentrada en los seis puntos básicos de los que hacen gala en su presentación de la web: la calidad del servicio, una relación calidad precio prácticamente inmejorable, la solvencia que garantiza la preparación formativa y la experiencia laboral de su equipo de profesionales, el trato personalizado al cliente en cada uno de sus problemas, los resultados que garantiza este y todos los puntos anteriores, y por último, una nutrida cartera de clientes que ayuda a que la llegada escalonada de otros nuevos sea una realidad. Probablemente estos seis puntos conformen una red, casi una tela de araña, en la que todos están interconectados.

El trato al cliente supone una diferenciación y un punto clave a la hora de establecer relaciones comerciales y serviciales que deriven en otras por vía de la recomendación. En un mundo en el que sigue aumentando el número de profesionales de la abogacía, la clave está en ofrecer un servicio que saque a la empresa en cuestión de la norma de uso. Y esa clave de diferenciación puede estar en el trato personalizado al cliente. Cuando una persona se ve obligada a contratar el servicio de un abogado, o de un equipo jurídico, lo que busca, por norma general, es que se solucione rápido el problema y con el menor perjuicio posible, tanto en tiempo como en lo económico. Esto quiere decir: que los abogados en los que ha depositado su caso lo lleven con firmeza y decisión hacia una solución lo más favorable posible. En este sentido, lo que más va a valorar el cliente es si se ha satisfecho su expectativa. Una de las formas de dejar claro que el equipo de abogados va “a muerte” (valga la expresión coloquial) con su cliente es que tome el caso como si fuese el suyo propio, que lo defienda con uñas y dientes y que ayude al cliente a cambiar de tercio, ya que el proceso jurídico suele ser, por norma general, un poco farragoso para cualquiera que se vea inmerso en uno. De esta forma, la empresa se ofrece a tratar con el cliente de igual a igual, para mantener así una relación cordial de confianza y empatía en la que se sustente todo el proceso que van a emprender de la mano. El asesoramiento integral permite ofrecer a los clientes una actuación en coherencia con según qué problema jurídico adolezcan y cuáles sean las necesidades primarias de su caso concreto.

Por otra parte, la solidez y la solvencia se deben situar, y así ocurre en este caso, como meta total de toda actividad. Es la manera de adquirir relevancia, tanto entre la cartera de clientes como entre las propias compañías del sector. Si todo esto se consigue gracias a un trabajo independiente y basado en la coordinación de los diversos sectores existentes en el proceso, el éxito está garantizado.

Deja una respuesta