¿En qué casos conviene pedir un financiamiento para tu empresa?

11 diciembre, 2020
¿En qué casos conviene pedir un financiamiento para tu empresa?

Para una PYME en crecimiento, mantener un control adecuado de su deuda reduce el riesgo de incumplimiento con acreedores, proveedores, y clientes, asegurando que el negocio opere de manera eficaz. Por supuesto, el mejor escenario es aquel en el que la empresa nunca tenga que pedir un préstamo para seguir adelante, sin embargo, no en todos los casos sucede así.

Muchas veces, para lograr el crecimiento y pegar el salto hacia el mercado internacional, las PYMEs (pequeñas y medianas empresas) necesitan contar con aportes de capital. Así que para obtener este respaldo terminan recurriendo a préstamos bancarios, líneas de crédito o financiación a través de proveedores.

Lo importante es que si ha llegado el momento de pedir un financiamiento para continuar con tu proyecto, primero realices un análisis cuidadoso del flujo de caja y de las necesidades particulares de la empresa, para poder hacerle frente al financiamiento y que no se convierta en  una deuda excesiva. Sobre todo, también es importante evaluar que de verdad la ocasión lo amerite y no pequemos de dar un paso imprudente. Aquí algunos consejos.

¿En qué casos conviene endeudarse?

Lo primero es establecer si estamos en una de situaciones en las cuales vale la pena endeudarse. Por ejemplo, puede ser conveniente para mejorar o proteger el flujo de caja, como también para financiar el crecimiento o la expansión. Según detalla la Guía Informativa de Banca PYME de la Corporación Financiera Internacional, “en estos casos, el costo originado por el préstamo puede ser menor que el de financiar estas acciones con los ingresos corrientes”.

Muchas veces, puede llegar a pasar que cuando las tasas de interés son bajas y el dinero es barato, el empresario sienta la tentación de tomar préstamos para comprar equipos u otras adquisiciones de capital. Sin embargo,  la Corporación Interamericana de Inversiones detalla que “la posibilidad de que las tasas de interés aumenten no es un motivo válido para gastar dinero en cosas que no necesita realmente». La PYME tiene estar segura de que sea una decisión basada en necesidades reales.

Otro caso es que la empresa sienta que necesita aumentar la capacidad de producción a través de maquinaria adicional. Pero muchas veces, esto no es una justificación suficiente; ya que si no han evaluado bien el caso podrían incluso terminar  con maquinaria que no necesitan, así como un exceso de capacidad de producción y deudas que habrá que pagar en el futuro.

Findango, expertos en servicios de financiación para empresas alternativa, nos explican algunas de las razones que si suelen ameritar la gestión un préstamo:

  • Vender en el mercado internacional: cuando las empresas incursionan en mercados nuevos es común que tengan que enfrentar ciclos de cobros más largos por los productos o servicios que colocan. Esto debido a la implementación de estrategias para calar en el mercado como la de ofrecer términos más favorables a sus clientes.
  • Aumentar el capital de trabajo: cuando una PYME necesita aumentar el plantel de empleados o ritmo de producción de mercadería como consecuencia de haber expandido su negocio también puede necesitar una inyección de capital por parte de terceros.
  • Comprar insumos de capital: se trata del caso en el que una empresa tiene que financiar la compra de nuevos equipos para ingresar a mercados nuevos o para incrementar la producción.
  • Construir un historial crediticio: puede ser una buena estrategia, para que, si una firma no ha tomado préstamos anteriormente, hacerlo por primera vez le ayude a desarrollar un buen historial de devolución, lo que le facilitará la toma de fondos en el futuro.
  • Mejorar el flujo de caja: puede ser el caso de un empresario al que le quedan menos de diez años para cancelar un préstamo de largo plazo, así que busca un refinanciamiento para amortizar la deuda existente o realizar prepagos sobre la misma. En otras palabras, se trata de pagar deudas viejas con deudas nuevas.

¿Me endeudo a corto o largo plazo?

No solo es importante estar seguro de que nuestras razones para solicitar el prestamos son válidas, también es necesario estar bien informado sobre qué tipo de crédito es el adecuado para nosotros. Por ejemplo, meterse en una financiación de corto plazo cuando lo que necesitas es una de largo plazo puede crear graves problemas financieros, como verse en la obligación de vender una parte del negocio para cumplir con los pagos.

La regla general es que debes utilizar los préstamos de corto plazo para necesidades de corto plazo. Según la Corporación Financiera Internacional, “esto evitará el pago innecesario de intereses más altos y condiciones más restrictivas que suelen imponer los préstamos de largo plazo”. Por ejemplo: si una PYME experimenta un crecimiento rápido y transitorio de sus ventas, como los aumentos estacionales de la demanda, un préstamo de corto plazo podría ayudar a satisfacer esa situación estacional. Esto permite absorber la totalidad de la demanda y acceder a ingresos adicionales.

En cambio, si la empresa espera que el aumento de la demanda continúe durante un tiempo prolongado, lo más recomendable sería una financiación a largo plazo, como en el caso de las líneas de crédito basadas en ventas, cuentas por cobrar (factoraje), o indicadores del inventario de mercaderías.

¿Qué debemos evaluar antes de pedir un préstamo para nuestra empresa?

Si estamos en proceso de expansión de nuestra empresa, necesitamos liquidez extra para afrontar los gastos del día a día, o queremos montar un negocio y no disponemos de ahorros suficientes, y sentimos que necesitamos una financiación; debemos tener ciertos factores en cuenta antes de ir al banco o ante un tercero con nuestra petición. Estos son:

1. Evaluar riesgos

Es fundamental que tomemos todas las precauciones posibles antes de embarcarnos en un proyecto de tan gran envergadura como es solicitar un préstamo para nuestro negocio. Evaluando nuestra capacidad de pago y nuestras necesidades financieras evitaremos precipitarnos en un mal paso.

2. Asegurarnos de cumplir los requisitos

Cada entidad o compañía a la que acudamos en busca de ayuda establecerá unos criterios propios que debemos cumplir para conseguir la financiación para nuestra empresa. Además, siempre hay una serie de condiciones básicas que todos nos exigirán:

  • Empresa registrada en España
  • Ingresos mínimos que demuestren nuestra solvencia
  • Antigüedad de varios meses o años
  • Plan de negocios
  • Garantías, en modo de activos, bienes propios, etc.

3. Acudir primero a nuestro banco

Antes de pedir financiación en fuentes alternativas, lo primero es acudir a nuestro banco. Esto porque, en primer lugar, si somos clientes con antigüedad podríamos negociar una rebaja de los intereses o una mejora general de las condiciones.

Y en segundo lugar, si acudimos  a nuestro banco estaremos ahorrando tiempo y papeleo, puesto que la entidad ya cuenta de antemano con parte de la información necesaria que requieren para hacer el trámite.

Sin embargo, si debemos terminar acudiendo a otra entidad bancaria distinta, igual podemos tener éxito en nuestra petición, solo que el proceso se alargaría semanas o incluso meses.

4. Tener en cuenta la financiación alternativa

Tanto si las negociaciones con nuestro banco son fructíferas como si no, no debemos descartar la idea de evaluar las propuestas que nos pueden ofrecer los modelos de financiación alternativos, como por ejemplo, las líneas ICO, los préstamos P2P, los créditos de compañías de capital privado o los créditos con garantía hipotecaria.

5. Leer la letra pequeña del acuerdo

Al adquirir un compromiso de tal magnitud como el de un financiamiento para empresas, debemos asegurarnos de entender claramente todos los términos del contrato crediticio, puesto que sólo así podremos evitar sorpresas desagradables en el futuro.

Como siempre, el mejor consejo es estar atentos de  la letra pequeña del contrato, conocer todas las condiciones, como vinculación, comisiones, comisiones de demora, etc., y no quedarnos sólo con el interés y el plazo.

 Alternativas de financiamiento que quizá no conocías

Si ya has intentando en las fuentes de financiamiento regulares y no has tenido mucha suerte o quieres explorar cada opción posible antes de tomar una decisión, aquí hay dos posibilidades de financiamiento en las que quizás no habías pesando:

1.      “Business Angels”

Los ‘Business Angels’ o inversores privados son personas físicas con capacidad de inversión y que poseen conocimientos sobre el mundo empresarial, que buscan impulsar el desarrollo de proyectos empresariales con alto potencial de crecimiento, aportando capital y valor añadido a la gestión en sus primeras etapas de vida, como en el caso de la Asociación de Redes de Business Angels (AEBAN)  en España, que tiene como misión principal promocionar la actividad de estos inversores y sus redes en el territorio español.

2.      Campaña de crowdfunding

El ‘crowdfunding’ o financiación colectiva es una forma de financiación colectiva y colaborativa que consiste en poner en contacto a los emprendedores que necesitan financiación con diferentes inversores que quieran apostar por la empresa.

Normalmente, este tipo de procesos se llevan a cabo de forma online a través de diferentes plataformas en las que se describe el proyecto, la cantidad necesaria, el beneficio que saca el inversor si lo hubiera, etc., y donde los inversores pueden hacer su aporte con toda facilidad y confiabilidad.