Las ventajas de comprar una casa en la jubilación

23 julio, 2017
Las ventajas de comprar una casa en la jubilación

No resulta nada raro encender la tele para ver las noticias y ver toda la problemática que ha surgido con los alquileres para turistas en ciudades como Barcelona, Madrid o Ibiza. Las crónicas informativas nos cuentan como el turismo de alcohol genera mucha conflictividad con los vecinos que ven vulnerado su derecho al descanso.

Probablemente la más hiriente es la situación que ese está viviendo desde hace unos años en Ibiza, donde alquilar un estudio para pasar la temporada de verano trabajando puede suponer gastarse el sueldo entero. Esto es consecuencia de que muchos empresarios alquilan bloques enteros de apartamentos para realquilarlos a precios de escándalo.

Ante esta situación, y llegados a la edad de la jubilación en la que lo que se quiere es estabilidad, comprar una casa surge como una buena inversión. Sobre todo ahora que todavía se pueden encontrar buenas ofertas a pesar de la recuperación del sector inmobiliario, gracias a inmobiliarias como Azulhogar, ubicada en Torrevieja y con más de 4.792 viviendas vendidas al año.

Pueden surgir muchas dudas si se piensa cumplir durante la jubilación, sobre todo en lo que se refiere a las hipotecas. Mucha gente piensa que cuando se tiene la edad para jubilarse, las posibilidades para conseguir una hipoteca disminuyen. Esto está muy alejado de la realidad, y en este artículo vamos a ver las ventajas que disponen los jubilados para conseguir una hipoteca.

La seguridad de los bancos coincide con la de los jubildados

Es una realidad que los bancos están empezando a conceder créditos y hipotecas con más habitualidad que en los años anteriores de la crisis. Pero no se venden duros a cuatro pesetas, y menos ahora, los bancos exigen para conceder hipotecas que ninguno de los titulares sobrepase los 70 o 75 años al finalizar el pago. Aunque algunos bancos han sido inteligentes y han equiparado la edad según la esperanza de vida, aumentándola a los ochenta años. Por tanto, el plazo máximo para conceder la hipoteca estaría en 10 años o 15 si se trata de prejubilados.

Las hipotecas a corto plazo que ofrecen los bancos en estos casos admiten un 50% de financiación. Aunque si los ahorros son muy escasos, a no ser que se dispongan ingresos muy elevados, la concesión de la hipoteca es más difícil. Generalmente la financiación estaría en el 80% del valor de venta del inmueble, pero los expertos recomiendan que no se financie más del 50% del valor de la vivienda.

Un punto positivo es si se dispone de una vivienda en propiedad, ya que facilita la concesión de la hipoteca por tener el banco un bien que poder ejecutar. Se recomienda vender la vivienda habitual y aumentar el porcentaje de ahorro en la compra de la nueva vivienda, además el IRPF permite a los mayores de 65 años no pagar plusvalía. Pero también puede ser una opción muy inteligente no vender, si el alquiler de la casa puede pagar el pago mensual de la hipoteca.

Los ingresos estables son un imán para los bancos, de manera que existe menos riesgos si existen pensiones de jubilación altas. También cuenta mucho los planes de pensiones privados que suplementan la pensión. Los bancos quieren que se permita afrontar holgadamente la cuota mensual y cuantos más ingresos, más posibilidades.

Para finalizar diremos que en el caso de que se quiera comprar una casa, y se desee pedir un préstamo hipotecario, es necesario comparar en todas las entidades posibles y no atarse a una entidad por mucho que se hayan tenido ingresos durante toda la vida. De esta manera se aumentan las posibilidades de conseguir mejores condiciones.