Un ‘container’ para facilitar la producción

26 Mayo, 2017
Un ‘container’ para facilitar la producción

Para estar contentos con la actividad que nos encargamos de realizar y hacer que nuestro negocio funcione con eficacia y eficiencia no vale con proporcionar los mejores productos o servicios a nuestros clientes. En la actualidad, tener éxito empresarial no consiste solo en eso. A pesar de la importancia (innegable, por supuesto) de contar con ese producto o servicio, tenemos que ser conscientes de la necesidad de hacer nuestros procesos internos mucho más rápidos y seguros.

Una manera efectiva para hacer esos procesos internos mucho más rápidos es garantizar un transporte y un almacenamiento de primer nivel en nuestro comercio o fábrica. Para conseguirlo son necesarias importantes dosis de esfuerzo pero también elementos que permitan hacer de ese almacenamiento algo organizado y fácilmente transportable. Estos elementos son los conocidos como ‘containers’.

La experiencia se ha encargado de demostrarme todo lo que he explicado en los dos párrafos anteriores. En 2010 decidí apostar por el mundo del cava montando una empresa dedicada a su producción, distribución y comercialización. Eran tiempos en los que la crisis económica azotaba las economías de todos los españoles, unos españoles que a buen seguro verían con buenos ojos que un cava nacional, bueno y barato, fuera servido en su casa.

La idea resultó ser un gran acierto y nos vimos obligados a aumentar la producción para abarcar toda la demanda. Esto implicaba no solo contratar a un mayor número de personas sino también disponer del espacio suficiente para almacenar las botellas, cosa que solo podríamos conseguir si encontrábamos un eficiente sistema para guardarlas y, de paso, hacer de su posterior transporte algo más sencillo para nosotros.

Decidí organizar una reunión para tratar el asunto. Quería saber cuál era la opinión al respecto de cada uno de los departamentos de la empresa. Todos estábamos de acuerdo en que mediante ‘containers’ podríamos organizar los productos acabados de una manera mucho más cómoda. Pero, hasta donde había podido comprobar, adquirir uno era bastante caro. Excedía del presupuesto con el que contábamos para hacernos con él y necesitaba saber si alguno de los empleados conocía alguna empresa mediante la cual hacernos con ese tipo de contenedores a un precio relativamente bajo.

Elena, la encargada de personal, me hizo saber que Sumal era la entidad​ que estaba deseando encontrar. Sus profesionales eran especialistas en la elaboración de contenedores para todo tipo de sectores industriales, algo que además hacían a un precio mucho más coherente que el resto de sus competidores. Eso lo tenían que ver mis ojos, así que acudí a la página web de dicha entidad para comprobar qué tipo de contenedores se vendían ahí y a qué precios.

Quedé impresionado. Incluso tenían contenedores especializados para el almacenaje y transporte de cava y champagne. ¿Qué mejor alternativa podría haber en el mercado mejor que esa?

Los contenedores cumplieron las expectativas

No me quedaba ninguna duda al respecto, por lo que decidí adquirir aquellos contenedores para la empresa. Su presencia cambió radicalmente nuestro proceso de producción. Lo agilizó, lo hizo más seguro y más cómodo para todos los empleados. Además​, habilitó un sistema de almacenamiento que en primer lugar nos permitía ahorrar espacio y, en segundo lugar, nos daba la oportunidad de tener mucho más organizada la producción que se iba forjando.

El transporte de dicha producción es otra de las cosas que se han hecho más fáciles desde que adquirimos los ‘containers’. Precisamente este transporte de mercancías, que era una de las fases de la producción en la que más accidentes laborales habíamos registrado, empezó a convertirse en una tarea menos peligrosa. ¿Casualidad? Yo no lo creo.

Gracias a los contenedores y a la mayor eficiencia de trabajo que nos hacen tener, hemos conseguido aumentar en un 10% la producción. Esto nos permite ir menos agobiados para cumplir esa demanda de botellas de cava que la sociedad española continúa ejerciendo. Y cumplir con la demanda es algo que a cualquiera le agrada y le permite mantener su modelo de negocio, ¿no creen?